La emboscada de Zelenski a Trump para aislarlo, orquestada por la Unión Europea
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El vicepresidente de EEUU, J. D. Vance, no tenía previsto unirse a la riña entre Volodímir Zelenski y el presidente Donald Trump, pero decidió responder al "comportamiento provocador" del primero, informó la cadena 'NBC'. La realidad es que no hubo ninguna riña, sino que hubo una emboscada de Zelenski a Vance y a Trump tras la última pregunta. El esbirro cumplió la misión de la UE Según una fuente de la NBC familiarizada con la situación "no había ninguna estrategia predeterminada para que Vance se enfrentara a Zelenski de la forma en la que lo hizo", sino que el vicepresidente simplemente se sintió "obligado a responder tras encontrar a Zelenski innecesariamente provocador en su comportamiento". Añadió que la expectativa era que la reunión en el Salón Oval se desarrollara como "una típica reunión bilateral". La realidad es bien distinta a como la describe esta fuente, según lo que se ha visto en la propia transmisión televisada del encuentro. La realidad es que durante 40 minutos y medio la conversación fue dentro de unos relativos parámetros 'diplomáticos', en los que Zelenski estuvo todo el tiempo manifestándose en contra de Rusia, hasta que, tras la última pregunta, Zelenski pidió la palabra para lanzar un ataque directo a Vance. El mendigo de Kiev soltó una perorata sobre diplomacia con una serie de falsedades sobre los acuerdos de Minsk y le hizo una pregunta provocadora y con un tono agresivo a Vance. Entonces, el vicepresidente de EEUU comenzó a responder con gran altura y aportando datos, a lo que Zelenski comenzó a responder de forma más agresiva. Y ahí se desató lo que los líderes y medios occidentales calificaron como una 'emboscada de Trump a Zelenski'. "Que Zelenski vaya a la Casa Blanca y ocurra esto, no es una cosa que a él se le ocurra allí mismo, es imposible", sostiene el director del Instituto Español de Geopolítica, Juan Aguilar. Añade que "hay una prueba indirecta dentro de ello, que es cómo, cuando se le dice que abandone la Casa Blanca, a los pocos minutos, los altos funcionarios, ministros, presidentes de Gobierno, primeros ministros, y otros sospechosos habituales de la Unión Europea, todos empiezan a soltar su speech, a veces con las mismas palabras, apoyando a Zelenski". "Es decir, era una maniobra perfectamente coordinada. Esto indudablemente se había hablado. Entonces, si esto ya se había hablado, es que ya se había previsto qué era lo que se debía intentar que se produjera. Por tanto, la encerrona es más bien de Zelenski", enfatiza Aguilar. En este sentido, el descaro queda en evidencia: la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, su vicepresidente, Valdis Dombrovskis, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la presidenta del Parlamento Europeo Roberta Metsola, escribieron en sus respectivas cuentas de X casi en simultáneo exactamente el mismo mensaje: "Su dignidad honra la valentía del pueblo ucraniano. Sé fuerte, sé valiente, no tengas miedo. Nunca estás solo, querido presidente Volodímir Zelenski, Seguiremos trabajando con ustedes por una paz justa y duradera". "Alguien se preguntará: ¿y cómo la Unión Europea va a hacer esto y claramente chocar con la Administración estadounidense? El análisis al que podemos llegar de una forma racional para que encajen las piezas es muy sencillo. Aquí hay claramente un choque dentro de las élites corporativas que dominan el llamado Occidente colectivo, es decir, la angloesfera, más la Unión Europea, y algún otro país como puede ser Japón, Australia, etc", concluye Aguilar.