El costo de seguir a Jesús - Lucas 9:57-58
Descansando en Dios - En podcast af Francisco Atencio

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073 - Lucas 9:57-58 Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Seguir a Jesucristo tiene un costo y este pasaje ilustra tres aspectos que obstaculizan que las personas sigan a Jesús: deseo de comodidad personal, deseo de riquezas personales, y deseo de relaciones personales. 1. DESEO DE COMODIDAD PERSONAL (Lc 9:57-58) Lc 9:57-58 Señor, te seguiré a donde quiera que vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. El Creador tenía menos comodidades que los animales que había creado. El creador del universo, no tenía donde dormir. Jesús no ofrece comodidades, bienes y riquezas materiales a los que le siguen, les ofrece prosperidad espiritual. Las bendiciones vendrán cómo consecuencia de la transformación de la persona. No es fácil seguir a Jesús, habrá ocasiones que podemos pasar hambre, peligros, persecución. Tiene un costo seguir a Jesús. Debemos estar preparados para seguir las instrucciones de Jesús como lo enseña en Lc 9:23 “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Este hombre tipifica según Mr 4:16-17 la tierra rocosa que simboliza a las personas “que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan”. 2. DESEO DE RIQUEZAS PERSONALES (Lc 9:59-60) Lc 9:59-60 dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. Es posible que escuchara lo que Jesús dijo a la persona anterior y este pensó en obtener primero dinero, al recibir la herencia del padre, para luego tener como pagar la comida y una posada en el camino. El evangelio de la cruz no te asegura un futuro terrenal prospero. No siempre serán tiempos de abundancia y bienestar; habrá momentos de incertidumbre y escases. Esta persona era un ejemplo de la semilla en Lc 8:14 que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto”. El apóstol Pablo aprendió el costo de seguir a Jesús según Fil 4:12-13 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 3. DESEO DE RELACIONES PERSONALES (Lc 9:61-62) Lc 9:61-62 Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. Las palabras de esta tercera persona que quería seguir a Jesús, revelaron que sus vínculos familiares eran demasiado fuertes como para desprenderse de ellos. Esperaba reunir a la familia, relacionarse con ellos, despedirse, luego recoger una ofrenda para tener dinero para el viaje de seguir a Jesús. Estaba corriendo el riesgo de que su padre le dijera: No te vayas, mejor es que seas un ingeniero o médico, no un predicador. Que la mamá le dijera, hijo no te vayas, sino me voy a enfermar. Y que la abuela dijera: yo tampoco quiero que te vayas, echaras a perder la trayectoria de la familia. Seguir a Jesús requiere tener las prioridades bien definidas como lo enseña en Mt 10:37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; Enseña He 10:38 Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma. Y el Sal 147:11 Se complace Jehová en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia. Aquellos que no