El cuerpo de la resurrección- 1Co 15:35
Descansando en Dios - En podcast af Francisco Atencio

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085 – 1Co 15:35 - El cuerpo de la resurrección Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? Pablo luego que justifica la resurrección de Jesucristo desde 1Co 15:1-19 pasa a explicar con que cuerpo resucitaremos, hace uso de la naturaleza para ilustrar la enseñanza y contrasta el cuerpo terrenal con el cuerpo resucitado. Algunos negaban la idea de la resurrección porque lo veían imposible y se preguntaban ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Cómo puede Dios volver a unir los cuerpos de cada uno de los que han muerto a lo largo de la historia? Otra pregunta que hacían era: ¿Con qué cuerpo vendrán? I. Una ilustración de la resurrección (1Co 15:36-38) Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo. Pablo hace la ilustración en tres partes: a) Descomposición. Lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. El primer paso de la semilla es morir para que pueda nacer una nueva. El Señor enseña en Jn 12:14 De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. Para que Cristo pudiera producir el fruto de la salvación para nosotros, tenía que morir. De igual manera, antes que nosotros podamos participar en el fruto de su resurrección, o dar fruto en su servicio, debemos morir. Jn 12:25 El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. b) Diferencia. Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano, este segundo paso significa que solo después de dejar de ser una semilla se convierte en la planta madura que cosecha el agricultor. Cuando Cristo resucitó su cuerpo era totalmente diferente, ya no estaba limitado al tiempo, el espacio y a la sustancia material. c) Continuidad. Pero Dios le da el cuerpo como Él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo. Una semilla de trigo sembrada no da una planta de cebada u otra planta, produce una planta de trigo. Cuando Cristo resucitado se mostró a los discípulos estos lo reconocieron. Igualmente nuestro cuerpo resucitado dará continuidad a nuestra apariencia. II. La forma de los cuerpos de la resurrección (1Co 15:39-42) Pablo explica en esta sección que así como existen cuerpos y formas bastante diferentes en el universo creado por Dios, adaptados para muchas variedades de existencia, Dios puede diseñar un cuerpo perfecto para la vida resucitada. Explica que no toda carne es la misma carne indicando la asombrosa variedad de los cuerpos terrenales que Dios ha creado. Hay cuerpos celestiales, los cuales obviamente se diferencian mucho de los cuerpos terrenales en gloria, es decir, en naturaleza, manifestación y forma. Así también es la resurrección de los muertos. Los cuerpos resucitados se diferenciarán de los terrenales tan radicalmente como los cuerpos celestiales se diferencian de los terrenales. Y los cuerpos resucitados serán tan individuales y singulares como lo son todas las otras formas de la creación de Dios. Enseña Jesucristo en Mt 13:43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. III. Los contrastes de la resurrección (1Co 15:42-44) Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. Pablo se enfoca ahora más directamente en el cuerpo de resurrección y menciona aquí formas específicas, dándonos cuatro tipos de contrastes: Nacemos con un cuerpo en: corrupción, deshonra, debilidad, y animal. Resucitaremos en un cuerpo: incorruptible, en gloria, poder y espiritual. Pablo más adelante enseña en 1Co 15:52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trom