Padres que oran - Génesis 25:21

Descansando en Dios - En podcast af Francisco Atencio

062 - Génesis 25:21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.   Isaac había salido a meditar al campo y se encuentra con su futura esposa Rebeca por primera vez en  Gn 24:62-65. Fue un esposo que amó a su esposa como enseña Gn 24:67 Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre. En  Gn 25:20 y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labán arameo. Veamos como Isaac y Rebeca se caracterizan por ser padres que oran por sus hijos.   1. Gn 25:21. ISAAC ORA A DIOS POR UN HIJO Gn 25:21a Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.  Esta es la segunda de cinco oraciones registradas en la Biblia pidiendo un hijo para formar una familia piadosa. Las cinco oraciones son: La oración de Abraham (Gn 15:2). La oración de Isaac (Gn 25:21). La oración de Raquel (Gn 30:1; 22). La oración de Ana (1Sa 1:10-11; 2:1-10). La oración de Zacarías (Lc 1:5-7, 1:13-17).  Isaac había aprendido de su padre Abraham a tener fe en Dios y que no había nada imposible para Él como leemos en Gn 18:14a.  Isaac es el ejemplo de que cuando los padres oran, buscan de Dios y tienen fe en Él, no sólo ellos reciben bendición sino toda su familia y su descendencia. Stg 5:16b … La oración eficaz del justo puede mucho. Col 4:2 Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias. Dios acepta la oración cuando está dentro de su voluntad como enseña en 1Jn 5:14-15 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. Dios aceptó la oración de Isaac como lo enseña en Gn 25:21b … y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.    2. Gn 25:22-23. REBECA ORA A DIOS POR SUS HIJOS Gn 25:22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová. Rebeca siente que los hijos luchan dentro de ella y ora a Dios para que le revele que es lo que sucede. Dios responde la oración de Rebeca sobre el destino de sus hijos en Gn 25:23 y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor. Dios establece que 1. Dos naciones divididas antes de nacer. 2. Una nación será más fuerte que la otra. 3. El mayor (el que nazca primero) servirá al menor. El menor seria el primogénito. Aprendemos en este caso que Dios declaró una situación diferente por cuanto su propósito electivo y soberano no tenía que seguir necesariamente la costumbre que el mayor era el primogénito. Sal 127:3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.   3. Gn 25:24-25. DIOS CUMPLE SUS PROMESAS A LOS PADRES QUE ORAN Dios cumple lo revelado a Rebeca sobre sus hijos en Gn 25:24-26 Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre. Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz. Más tarde Isaac ora a Dios y bendice el futuro de sus hijos Jacob (Gn 27:27-29) y Esaú (Gn 27:39-40). Gn 27:27-29 Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, diciendo: Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová ha bendecido; Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto. Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a ti; Sé señor de tus hermanos, y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren. Dios escucha y cumple